EL MANEJO DE LA FRUSTACION EN LAS PERSONAS CUIDADORAS

Cuidar a otra persona, sea una persona mayor, un paciente en etapa terminal, una persona con discapacidad o un niño con una condición clínica determinada, es una tarea que implica una gran dosis de responsabilidad, paciencia, entrega y una dedicación de tiempo tan exigente que muchísimas veces obliga al cuidador a poner en pausa el propio bien estar y el proyecto de vida que tenía planeado.
Uno de los sentimientos más comunes que vive un cuidador, pero paradójicamente más silenciosos es la frustración. Es ese nudo interno que se manifiesta cuando surge la exigencia física y emocional en el desarrollo del trabajo, un cansancio extremo y la sensación que no se está haciendo bien el trabajo, y que las cosas no salen como esperábamos, causando irritabilidad y aislamiento.
¿Cuáles son las causas más comunes de la frustración?
Para poder entender y enfrentar la frustración, es necesario saber reconocer las causas.
. Falta de reconocimiento: El trabajo del cuidador suele ser invisible. Cuando no se valora el esfuerzo, es natural que la motivación disminuya.
. Expectativas no cumplidas: Las expectativas sobre la evolución de la enfermedad o el comportamiento de la persona cuidada no se materializan como se esperaba; sentirse abrumado es una consecuencia de esta situación cuando se escapa del control.
. Agotamiento físico y mental: El cuidado constante es exigente y puede llevar a un estado de agotamiento crónico, conocido como síndrome del cuidador quemado o burnout, concepto del cual hemos hablado en este espacio en varias ocasiones. El estrés y la falta de descanso adecuado son generadores de este agotamiento, y si a esto se le agrega la exigencia del esfuerzo físico, la vigilancia permanente y el agotamiento emocional, el resultado es un incremento de la frustración.
. Falta de apoyo: Sentirse solo y sin reconocimiento puede aumentar el estrés, la desesperanza y la frustración. El cuidador suele sentirse solo para tomar decisiones, solo en las noches sin dormir, solo en el miedo al futuro, solo en la responsabilidad. A veces el entorno familiar de la persona al cuidado, no apoya, critica o delega todo en una sola persona. Esto aumenta la sensación de injusticia y agotamiento.
. Miedo constante: Miedo a que pase algo, a equivocarse, a que la persona cuidada sufra, a la falta de recursos, al futuro, a la muerte, al desgaste propio. Es un miedo
que convive con el amor, y esa contradicción desgasta.
. Dificultad y repetición: Encontrar obstáculos o tener que repetir tareas, puede ser agotador.
. Culpa: El cuidador se siente culpable por necesitar ayuda, por perder la paciencia, por pensar en su propia vida, por querer descansar o por sentir emociones negativas.
La culpa puede ser devastadora porque se vuelve un juez interno que no descansa.
¿Cómo enfrentar esa sensación de frustración?
No existe una fórmula mágica para enfrentar la frustración, pero como primer paso para revertirla consiste en aceptar que la frustración es una emoción temporal y aplicar el método de las tres R :
- Reconocer. La autoevaluación es fundamental; hay que reconocer que se está experimentado la frustración sin juzgarnos y ponerle nombre a las emociones. Por ejemplo, hoy me siento triste y cansado, es decir, darse permiso para sentir las emociones y no reprimirlas.
- Reflexionar. Reflexionar sobre su origen; cual es el detonante. A menudo surge de una expectativa que no se cumplió o un objetivo que parece inalcanzable o desmedido. Revisar las metas y verificar si están alineadas con nuestros recursos y el contexto actual. Concientizarnos que el sentirnos frustrados no significa que estemos haciendo mal el trabajo; significa que se está entregando demasiado, y que es hora de hacer una pausa y descansar el cuerpo y la mente.
- Responder. El responder significa gestionar las expectativas, modificar mis perspectivas y no esperar que todo debe resultar perfecto; entender que cometer errores es parte del proceso de aprendizaje. Ante una situación adversa, la mente tiene el poder de decidir dónde concentrar su energía. ¿Te consumes en el problema y sus implicaciones negativas, o diriges tu atención a buscar soluciones creativas? Enfócate en tus fortalezas y celebra cada pequeño logro en el camino hacia tu meta, y en lo posible reduce o elimina los factores estresantes; estos cambios mejoran favorablemente la situación.

Otra manera de enfrentar la frustración, es priorizar el autocuidado dedicando unos minutos a practicar alguna técnica de relajación como la meditación, así como realizar un ejercicio físico que nos guste, dar una caminada o bailar por 30 minutos. Está comprobado que el baile sube el estado de ánimo, mejora la actitud y aumenta el equilibrio y la coordinación. Otra forma de responder ante los momentos de frustración es escribir un diario donde podamos desahogarnos. Finalmente la realización de actividades creativas como pintar, coser, armar rompecabezas entre otros y compartir con otras personas, ayuda a recuperar y mantener el control.
Este enfoque consciente y práctico no debe avergonzarnos por sentirnos enojados. Al contrario, suministra las herramientas para hacer una pausa, explorar y actuar de manera que respalde nuestros valores y no solo nuestros impulsos. La frustración no es de ninguna manera una debilidad; es una señal de humanidad y desde una perspectiva psicológica y neorocientífica, es una señal valiosa que nos invita a la introspección, al aprendizaje y al crecimiento.
Sin embargo, si la frustración persiste y afecta en gran medida las actividades diarias y el bienestar emocional, es recomendable buscar apoyo profesional como el de un psicólogo para poder desarrollar estrategias de afrontamiento efectivas y mantener una salud mental adecuada.
Bibliografía
. Como superar la frustración. Área andina.
. Como lidiar con la ira y la frustración. Mental Health américa.
. Aprender a tolerar la frustración. Fundación Orienta.
. 11 ejercicios para aumentar la tolerancia a la frustración. La Mente es maravillosa.
. El manejo de la frustración en el rol de la persona cuidadora. “Nuestro espacio cuidador” Fundación Propace. YOU TUBE. Con la Psicóloga Karen Baquero.
- 28/11/2025
